28 de junio de 2019

Fundación Chávarri se presenta en sociedad con su apuesta por el Bien Común

Fundación Chávarri presentó sus proyectos enfocados a la creación de riqueza social y a la dignificación de las personas que viven en condiciones de pobreza.

Ante la inestabilidad y el creciente individualismo en la sociedad, los proyectos que se enfocan al bien común representan un oasis de esperanza para la sociedad. «Vivimos en un mundo convulso, pero si cada uno aportamos nuestro granito de arena podemos hacer que se satisfagan muchas de las necesidades que hay en la actualidad», aseguró David López Royo, vicepresidente de Fundación Chávarri por el Bien Común. Con estas palabras, presentó los objetivos de la Fundación durante un Desayuno de Fraternidad en el que representantes de congregaciones, instituciones sociales y empresas se dieron cita y compartieron ideas para avanzar hacia un mundo más justo.

En sus estatutos, «la Fundación señala que quiere colaborar y apoyar a instituciones de la Iglesia e instituciones sociales a través de proyectos con la cooperación y la dignificación de las personas como elemento centrales», añadió. Las distintas iniciativas confluyen en el objetivo de generar riqueza social y mostrar a la sociedad que las cosas se pueden hacer de forma diferente, con la colaboración de los distintos agentes sociales. Sus proyectos ya abarcan ámbitos como la cooperación internacional, desarrollo social y sanitario y educación, entre otros aspectos.

Asimismo, López Royo destacó la ilusión y la esperanza para contribuir a la transformación social, en un proyecto que aspira a consolidarse y convertirse en un referente por su forma de hacer orientada al bien común. «Hay voluntad por parte del tejido empresarial de este tipo de proyectos, pero hace falta que sean creíbles y que trabajemos juntos para ello», subrayó el vicepresidente de Fundación Chávarri.

Entre otras iniciativas de Fundación Chávarri, destaca el proyecto de café solidario en Honduras: un desafío para conseguir que los beneficios generados por la producción de café en el país centroamericano repercutan en los propios productores, de manera que puedan mejorar su situación. «Hay personas de la sociedad civil que intentan construir un tejido social que pueda tener influencia y guiar el desarrollo de la sociedad, pero tenemos que darles apoyo», apuntó el padre Cálix, director de Cáritas Honduras, durante la jornada.

En un país que es el sexto productor de café del mundo, la vida de la mayoría de las personas se caracteriza por la inestabilidad: el 66% de la población hondureña vive en la pobreza y el 45% en extrema pobreza. En este contexto, el proyecto de apoyo a los productores locales puede impulsar su capacitación y sus condiciones: «Queremos que sea el inicio para que los pequeños caficultores adquieran el conocimiento y la experiencia necesaria para mejorar el procesamiento y que el resultado sea mejor», agregó. Con el respaldo de Fundación Chávarri, los beneficios se quedarán en Honduras y contribuirán al desarrollo de la sociedad.