16 de julio de 2019

Un compromiso para la igualdad de oportunidades, con Fundación Chávarri

Fundación Chávarri colabora con la Fundación Promoción Social en el desarrollo de una iniciativa por la dignificación de la mujer en Guatemala.

La brecha de participación laboral entre hombres y mujeres en España se ha reducido desde el 18% hasta el 11% en los últimos diez años. Pese a que la situación ha mejorado, la diferencia sigue patente, como han reconocido los expertos participantes en la jornada ‘¿Existe penalización por maternidad?’, que se ha celebrado en el Auditorio Google for Startups en Madrid.

El encuentro, organizado por el nuevo Observatorio Mujer e Igualdad (OMEI) impulsado por la Fundación Promoción Social, ha dado a conocer las principales conclusiones del estudio que analiza cómo las mujeres españolas se enfrentan a desigualdades que suponen el origen de una doble discriminación -por el hecho de ser mujer y también por el hecho de ser madre-, realizado por el Grupo de Investigación en Políticas de Familia de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Sevilla y la Unidad de Investigación y Estudios de Familia de Acción Familiar. Meses atrás, el OMEI ya se había presentado en sociedad en Nueva York, con el apoyo de Fundación Chávarri por el Bien Común.

“La Fundación Promoción Social trabaja por el desarrollo humano y la erradicación de la pobreza, de manera que cada persona pueda ser el motor de su propio desarrollo”, ha manifestado María Beamonte, directora general de una institución que promueve la igualdad de oportunidades de la mujer en todo el mundo, y está presente en 40 países de Oriente Medio, Asia, África y Latinoamérica. En este sentido, Fundación Chávarri ha puesto en marcha una iniciativa conjunta con la organización para impulsar la dignificación de la mujer en Guatemala.

Para ahondar en este compromiso, Fundación Promoción Social ha lanzado el OMEI, un observatorio destinado a empoderar social y económicamente a la mujer, fomentar la igualdad de oportunidades y prevenir la violencia contra las mujeres y niñas. Julieta de Micheo, coordinadora del observatorio, ha hecho énfasis en que “pensamos que cualquier estudio que nos ayude a fortalecer la posición de la mujer en la sociedad actual contribuye a construir una sociedad mejor para todos”.

En la clausura de la jornada, Soledad Murillo, Secretaria de Estado de Igualdad, ha recalcado cómo la maternidad puede suponer un obstáculo en la carrera profesional de las mujeres. Ante este riesgo, “modernidad y madurez significan que los hijos son un proyecto común y que la educación en los países desarrollados tiene que hablar del cuidado, atención y corresponsabilidad”, ha añadido Murillo.

En cuanto al estudio, la investigadora Viviana Fernández ha planteado que “las desventajas que afrontan las mujeres que tienen o quieren tener hijos se manifiesta en distintas dimensiones: hay una penalización en el acceso al mercado de trabajo, en la progresión y también en el nivel salarial y el desempleo”.

“El hecho de ser madre parece condicionar claramente la senda salarial esperada a lo largo de la edad fértil e incluso después”, ha añadido Antonio Jesús Sánchez, director del Grupo de Investigación ‘Políticas de Familia’ de la Universidad Complutense de Madrid.

Por otra parte, Eva Chamizo, directora de asuntos europeos de Iberdrola, ha explicado que la compañía cuenta con una política de igualdad que facilita la conciliación tanto de hombres como de mujeres. Desde su implantación, “hemos visto muchos efectos positivos en términos de corresponsabilidad y también es bueno para la productividad, así que es una inversión rentable para la empresa”, ha señalado. Según Chamizo, la igualdad cuantitativa debe ir ligada a la cualitativa, es decir, ha de llegar a los puestos de decisión.

Asimismo, la formación para los jóvenes es clave. “Hay grandes profesionales que pueden convertirse en mentores, de forma que su ejemplo inspire a los jóvenes”, ha comentado Blanca Narváez, directora general de la Fundación Junior Achievement. Una de las claves es el fomento de la penetración de las carreras STEM entre las jóvenes mujeres.

“A igualdad de cualificación, igualdad de responsabilidades”, ha reclamado Ana Fernández-Ardavín, decana del IMF Business School. Al mismo tiempo, ha agregado que las nuevas tecnologías pueden contribuir a mejorar las políticas de conciliación y corresponsabilidad.